Los campamentos hípicos para niños y jóvenes son una magnífica forma de disfrutar de las vacaciones de verano. Un espacio perfecto para que chicos y chicos interaccionen con los caballos y con otros animales, aprendan las técnicas de equitación, paseen y troten a través de espacios naturales. Existen campamentos ecuestres donde incluso pueden aprender inglés o francés.
Por lo general estas colonias de verano ecuestres tienen una duración de una semana a un mes, existiendo campamentos adaptados a todas las edades, incluso para los niños más pequeños. Puedes encontrar campamentos hípicos infantiles y juveniles, así como otros pensados para adolescentes y adultos. Encontrarás una oferta relacionada con caballos que se ajuste a tus necesidades... ¡Ya lo verás!
Se trata de campamentos organizados durante las vacaciones de los jóvenes, en los que se ofrece una inmersión completa en el mundo del caballo. Los niños que asisten a estos campamentos, casi siempre en hípicas, yeguadas y centros ecuestres, aprenden las distintas formas de montar a caballo como el paso, el trote, el galope y a veces incluso la doma y el salto. Reciben clases tanto de iniciación, para los que se acercan desde cero a este mundo; como clases avanzadas, para los que ya poseen algún conocimiento y desean mejorar. El alojamiento se realiza en residencias de verano cercanas al campamento, a veces incluso pertenecientes al propio centro hípico, aunque por lo general en lugares próximos desde donde son recogidos cada día.
Los campamentos hípicos están pensados para proporcionar una experiencia equina completa a los más jóvenes. En la mayoría de los casos no solo se trata de campamentos para aprender a montar a caballo, ya que los niños también aprenden a cuidarles, cepillarles y alimentarles, a acercarse, tocarles y sujetar las riendas con seguridad. Toda una experiencia vital, especialmente para los más peques, que aprenderán así facetas tan importantes como la responsabilidad y la disciplina.
La convivencia con otros jóvenes amantes de los caballos en los campamentos ecuestres de verano fortalece las relaciones de amistad y el sentido de pertenencia al grupo. Muchos niños comienzan con un pequeña estancia de vacaciones y acaban repitiendo el mismo campamento hípico al año siguiente, convirtiéndose así en diestros jinetes y amazonas.
Lo más importante del campamento ecuestre lo hemos detallado ya: la convivencia y el fomento del amor por los caballos. Pero algunos campamentos hípicos van un poco más allá y ofrecen variantes de colonias vacacionales a los más jóvenes:
Aunque estemos en verano, no siempre necesitamos un campamento con pernocta. En ocasiones nos encontramos de vacaciones y tan solo buscamos un plan para que nuestros hijos pasen un rato divertido cada mañana. Es la razón de ser de las colonias hípicas de día, que podrás encontrar muy próximas a los destinos vacacionales más populares de toda España.
En estos campamentos hípicos, que suelen durar una semana, los niños reciben de tres a cinco horas de clases diarias, impartidas siempre por profesores con experiencia en educación infantil. Un tiempo durante el que se adentran en el conocimiento teórico y práctico sobre el mundo de los caballos.
En el campamento ecuestre aprenden la manera correcta de acercarse al caballo, cómo subir y bajar, cómo sujetar las bridas, el estribo y la fusta, las técnicas de paso, trote y galope, cómo atar o llevar de la mano al animal, cómo quitar o poner la silla y otros complementos, la limpieza y cuidados del caballo, del establo y del material. Pero también conocimientos básicos de la psicología equina, su cuidado diario, las razas, la elección del equipamiento y por supuesto las normas de seguridad para relacionarse con estos animales, evitar caídas y otros muchos temas. Los jóvenes y adultos más avezados del campamento hípico quizás hasta tengan la oportunidad de practicar saltos y carreras.
Como ya hemos comentado, una excelente opción que ofrecen algunos campamentos hípicos durante los meses de verano es la enseñanza de idiomas, especialmente inglés. Unas colonias vacacionales doblemente valiosas, pues los jóvenes aprenden a montar a caballo y además practican una segunda lengua.
En los campamentos hípicos puedes encontrar clases de inglés, francés o alemán, ya que suelen ser yeguadas y centros ecuestres internacionales, frecuentados por visitantes extranjeros y que por lo tanto se convierten en un entorno ideal para el intercambio lingüístico. Un campamento perfecto para mejorar las habilidades en inglés porque los niños no solo reciben clases con profesores nativos, si no que conviven con otros chavales de distintos países. ¡Una oportunidad genial para hacer amigos de todo el mundo!
Una semana o un mes de campamento sin salir de la hípica ni dejart el contacto con los caballos en todo el verano podría cansar hasta a los niños más forofos, así que no hay que entrar en pánico, porque la diversión es la norma fundamental de estas colonias. Por ello, además de las clases de equitación y de idiomas, en los campamentos hípicos, los jóvenes encontrarán una gran variedad de actividades complementarias, como excursiones, visitas a hipódromos y exhibiciones ecuestres, y cómo no, visitas a playas, ríos y piscinas, barbacoas, fiestas, talleres de manualidades, baile o cocina y por supuesto otros deportes como tenis, fútbol, ping pong o baloncesto, entre muchos otros.
Hay muchos factores que pueden variar el precio de un campamento ecuestre: instalaciones, actividades, tipo de pensión, duración, etc. En Campamentum verás campamentos hípicos para niños y jóvenes a partir de 390 € sin son de día o a partir de 1.200 € en modo residencial.
Como ves son muchas las posibilidades que ofrecen los campamentos hípicos para tus hijos. Un verano cargado de equitación y amor por los caballos en entornos naturales, con chicos y chicas de diferentes partes del mundo y mucha, mucha diversión.